LA ÚNICA DIETA QUE PUEDE AYUDARTE A CONSEGUIR TUS OBJETIVOS

Si hay una temática controvertida, es sin lugar dudas la nutrición. Existe tantísima información disponible, opiniones discrepantes, defensores y detractores, investigaciones a favor o en contra en función de quien las interprete y que intereses tenga, que es francamente complicado encontrar una fuente de información de confianza.

Independiente del tipo de alimentación que estes siguiendo (Paleo, la Zona, Detox, Cetónica, Mediterranea, Vegetariana, etc.,) lo cuál será temática para un futuro post, hay tres aspectos fundamentales que deben cumplirse en la confección de una alimentación que garantice resultados.

  1. Que sea lo suficientemente flexible y apeticible para poder implementarla a largo plazo.

De acuerdo con varios estudios de investigación, el factor de éxito determinante en una dieta es su capacidad de ser mantenida en el tiempo. La rigidez en la alimentación se ha vinculado con comportamientos contraproducentes en el control del peso corporal. Restricciones, alimentos prohibidos, y monotonía en la forma de cocinar, desencadenarán antojos, atracones, sentimientos de culpabilidad, e incluso desordenes alimenticios que pueden desembocar en una relación poco saludable con la comida.

Aquellas personas que siguen una forma más flexible de alimentación, experimentan mejores resultados, además de poder mantenerlos a largo plazo.

 

  1. Que no genere efectos secundarios indeseados.

Las clásicas dietas milagro, esas que prometen una increíble reducción de peso en tiempo record, no son gratis. No es posible maltratar tu cuerpo sin consecuencias.

Todas las dietas que impliquen una reducción drástica de la ingesta de calorías, provocarán proporcionalmente una adaptación o reducción de tu metabolismo, y una regulación a la baja de varias hormonas responsables del funcionamiento general de tu metabolismo y tejido graso, como la leptina o las hormonas tiroideas.

Si la dieta no es mantenible en el tiempo, algo que es inevitable en las dietas milagro, tan pronto como vueltas a tu alimentación “normal”, recuperarás los kilos perdidos en un abrir y cerrar de ojos. No sólo eso, las adapticiones provocadas en tu metabolismo garantizarán, en la mayoría de los casos , un aumento de peso incluso mayor al que comenzaste. Esto es lo que popularmente se conoce como efecto yo-yo.

 

  1. Que su implementación permita acercarte a tus objetivos.

Suena obvio, pero en muchas ocasiones nos focalizamos en buscar la “perfección”, tratando de controlar detalles que realmente no son tan determinantes (como cuando comer carbohidratos, cuántas comidas al día debo hacer, que suplementos me van a ayudar…), y sin embargo pasamos por alto el factor más determinante de todos.

Si tu objetivo es la pérdida de grasa, tu alimentación debe generar un ADECUADO déficit calórico con una proporción correcta de macronutrientes (proteínas, carbohidratos y grasas).

Si por el contrario tu objetivo va más encaminado a desarrollar una parte específica de tu cuerpo como por ejemplo los glúteos, tu alimentación debe generar un LIGERO surplus calórico (consumir unas pocas calorías más de lo que tu metabolismo necesita para mantenerse) con una proporción ideal de macronutrientes.

En resumen, la única dieta que te funcionará, será aquella que su diseño, contenido y planificación estén adaptados a tus objetivos, y que te permita mantenerla de forma constante a lo largo del tiempo, algo que sólo será posible si es lo suficientemente flexible y apetecible para ti.